
Posibilita el cambio de la gestión de la seguridad a las operaciones de seguridad
Cada vez más, los adversarios combinan la automatización con métodos de hacking manual para superar las defensas de las empresas. Intentan pasar desapercibidos sirviéndose de herramientas legítimas y comportándose como un empleado más en la red.
Para detener estos ataques perpetrados por humanos es necesario un cambio de la gestión de la seguridad a las operaciones de seguridad. Los equipos de ciberseguridad deben buscar y correlacionar los indicios sospechosos antes de que se produzca el daño.
Sophos Adaptive Cybersecurity Ecosystem (ACE), o ecosistema de ciberseguridad adaptativa de Sophos, impide, en la medida de lo posible, comportamientos o ataques maliciosos de forma automática y, por otra, capacita a operadores para que puedan buscar y detectar indicios débiles y evitar que se conviertan en infiltraciones.
Para detener estos ataques perpetrados por humanos es necesario un cambio de la gestión de la seguridad a las operaciones de seguridad. Los equipos de ciberseguridad deben buscar y correlacionar los indicios sospechosos antes de que se produzca el daño.
Sophos Adaptive Cybersecurity Ecosystem (ACE), o ecosistema de ciberseguridad adaptativa de Sophos, impide, en la medida de lo posible, comportamientos o ataques maliciosos de forma automática y, por otra, capacita a operadores para que puedan buscar y detectar indicios débiles y evitar que se conviertan en infiltraciones.
Aprende y mejora constantemente
Los ataques siempre están evolucionando. Sophos ACE se sirve de un bucle de retroalimentación único para que pueda aprender y mejorar constantemente que le mantiene por delante de sus adversarios.
Tanto la información y los eventos nuevos detectados por el equipo de operaciones pueden automatizarse, mejorando la prevención y reduciendo el número de nuevos ataques que llegan a entrar en el sistema.
De forma similar, las tecnologías next-gen permiten a los operadores detectar comportamientos y eventos sospechosos de forma más rápida, reduciendo aún más el número de incidentes.
Tanto la información y los eventos nuevos detectados por el equipo de operaciones pueden automatizarse, mejorando la prevención y reduciendo el número de nuevos ataques que llegan a entrar en el sistema.
De forma similar, las tecnologías next-gen permiten a los operadores detectar comportamientos y eventos sospechosos de forma más rápida, reduciendo aún más el número de incidentes.





